Los males de la Chicharra comienzan desde la puesta de sus huevos.
Mientras que nuestro insecto está completamente concentrada en
su obra maternal, una pequeña mosca negra,
de unos cuatro o cinco milimetros, provista ella tambien de un oviscapto
se vuela alrededor de ella en espera.
Una vez que la Chicharra ha depositado sus ocho a diez huevos, nuestra
intrusa deposita al mismo tiempo un huevo del cual saldrá
una especie de gusano que se hara un placer de poder degustar estos huevos
tan tiernos.
Durante su vida subterránea, la larva de Chicharra es la presa
favorita de un insecto carnivoro, el cortón,
El Grillo Real tambien llamado Grillo Topo.
Cuando la Chicharra sale de la tierra y mucla su piel una última
vez, está a la merced de las hormigas,
arañas, pájaros, gatos, etc.
A la ecdad adulta es el plato preferida de los
gorriones, pero tiene un enemigo más terrible : el
saltamontes verde que es carnivoro y caza sobretodo de
noche cuando la chicharra descansa después de sus serenatas diurnas.
No es raro que de noche oigamos los lamentos de nuestra chicharra, deborada
por una langosta que dispone de una formidable dentadura. Por mucho que
se mueva y chille será finalmento destripada y vaciada. El salta
montes es capaz de lanzarse en pleno vuelo de la chicharra para atrapar
su presa, como el gavilán sobre la tórtola.
La sola escapatoria para defenderse es la de la fuga o bien, la de posarse
en un objetos que tengan el mismo color que ella como por ejemplo la corteza
de los árboles, o las hojas muertas. Asi pues,
ella se camoufla.
Es un hecho real el que al rededor del Mediterráneo hay cada vez
manos cigalas. Se echa la culpa de ello a la polución y a los productos
quimicos. Algunas de las variedados que se estudiara hace dos siglos,
como la Tibicina Tomentosa llamada tambien el Cigalon
Provenzal practicamente han desaparecido.
En algunas regiones del mundo, especialmente en las islas Hawaii, han
destruido las Chicharras mediante una especie de parásito que se
ataca a las larvas, las cuales a su vez se atacaban a las raices de las
cañas de azucar.
Por otro lodo, una lucha semejante se ha entamado para proteger atro tipo
de plantacions.